souvenir

Estoy ahí, reflejada en el espejo.
Veo mi respiración contrastar
como un vapor que despido desde el centro,
con la luz de fondo que le da lugar.
No es vapor, es el alma,
que se escapa de a ratos como suele hacer
que huye de los adentros para buscar calma
salir del encierro, tratar de renacer.
Agachar la cabeza, otra vez,
la misma historia, tirada en el suelo.
El gusto amargo, la intriga del tal vez...
Desde acá tan abajo no veo el cielo.
Días, meses, años, tiempo al tiempo,
(dicen que el tiempo todo lo cura)
Viendo la vida pasar, algo me apura.
Alguien me dijo "aprovechá el momento".

Pago el precio, paso las barreras,
renuncio a llegar primera en la carrera.
La ambición de poseer se enfrenta
con la libertad que el amor profesa.
Espero como quien espera
cubrir todo el sol con los dedos.
Caminando sin cesar por la vera
haciendo equilibrio, brazos extendidos.
No se si lo que asusta es cruzar la frontera
o aquello que del otro lado me espera.
Miedo, es eso, en su estado más puro.
Miedo al miedo, el peor de los temores.

Cierro los ojos, me duermo en un susurro
escapándole al presente.
Me veo en un sueño, ahí estoy,
soy un siervo, me arrodillo,
abandono lo que soy.
Me desprendo del cuerpo,
me miro desde lejos,
ascendiendo lento.
No me reconozco.
Soy una autómata.
Un títere de tela.
Un alma sacudida.
Un souvenir más
que se lleva quien nos devora
mientras vamos transitando
este vorágine
que llamamos vida.