ese olor nauseabundo
a curtiembre o pollería
a matadero o riachuelo
a una fábrica de algo
o a bosta sobre el asfalto
en su punto de ebullición
bajo el sol de enero
en plena ciudad
ese olor que te ahoga
de ruedas prendidas fuego
cortando una calle
de par en par
esa calle que agarrás vos
y que agarro yo
que agarramos los dos
y quizá te quejes porque te retrasa
y quizá en mi egoísmo también me enoje un poco
pero mirá bien, las banderas
mirá bien esos gestos
esa piel curtida, esa facie entristecida
o tal vez iracundos,
o por suerte conversando con un compañero
y muertos de risa
son obreros
o mejor dicho, ex obreros
operarios de una fábrica de algo
o de un matadero, curtiembre, o pollería
que se quedaron sin nada
despedidos de la nada
la mismísima y odiada nada
ignorados desahuciados
que ahí están, prendiendo fuego
mezclados invisibles en el humo
invisibilizados para el Estado
y también lo serían para vos
y para mí
si en esta vuelta a casa
no los hubiéramos interceptado
mezclados en esa humareda
humo negro que se alza al cielo
de la rueda que arde en llamas
humo oscuro que no contrasta
con el pesimismo del mañana
humo que invade las narinas
con ese olor que te ahoga
pidiendo regresar a la industria
que no para de largar
ese olor que da nausea
y que tanto te molesta
y que tanto me molesta
pero para ellos significa
dignidad
dignidad
fue un
martes, enero 22, 2019