quién diría que la espina del dolor
que la espina en esa rosa
la rosa del amor
del daño y la espera
de la agonía guerrillera
la rosa que no abriga
manta áspera de espinas
dolorosa y asesina
quién diría que sería
una flor algún día
renacida
hija mía
un día florecería
y la espina no sería
sino blanca, suave y fina,
brillante, de terciopelo
que atraviesa la vida
y devuelve el amor