sí, acepto

Hoja casi en blanco. Con algunos renglones ya escritos de una tarde pasada. Renglones escritos pensando en vos. En nosotros.

A veces escribo desde la cama. Otras desde la cocina. Siempre de nuestra casa. Este hogar en el que vivimos. En el que coexistimos.

Esta mañana te miré a los ojos... como todos los días que te miro a los ojos. Con tanto amor como la primera vez. Y hablo de esa primera vez en la que salimos juntos y mi corazón me pedía que me quedara cerca tuyo. ¿Qué?! ¿Por qué?!?! ¡Si recién te conocía! No podía sentir amor por vos. ¿Quién eras? ¿Por qué sentía esa atracción irrefrenable? Ni siquiera la entendía. Atracción única, de espíritu a espíritu, que se hallaron en algún sitio del espacio, vibrando a una frecuencia de onda que sólo esos dos vibraban. Sonando suavemente en armonía, creando una melodía cósmica que en el universo se encontraba, que solo nosotros hasta entonces escuchábamos, por primera vez. ¿Así se sentiría la intuición? ¿Así vaticinaba en ese momento la persona en la que te ibas a convertir para mí? Ya te sentía tan especial como te siento hoy. En esa mirada quizá ya leía que nuestra historia tenía preparados capítulos que ni nosotros imaginábamos. ¿Nos habremos dado cuenta entonces lo que alguna vez íbamos a vivir? De hecho cuando te conocí creía estar interesada en alguien, una persona que casualmente hallamos ahí, donde salimos juntos, como ¿amigos? ¿compañeros? ¿como iguales? ¡como iguales! Me sentía de igual a igual. Sentí el respeto, la empatía y la amistad en esa mirada. ¡Camaradería! ¡Qué lindo me mirabas ya en ese entonces! Quizá si me lo predecían ahí, si alguien me contaba cuál era nuestro destino, quizá lo hubiera creído. Porque me mirabas increíble. Me mirabas como siempre deseé que alguien me mirara. Qué lindo que me mires. Qué linda me siento cuando me mirás.

Hoy la jueza que nos ¿digo "unió civilmente" o digo "casó"? remató la reunión y preguntó ¡para cuándo el bebé! Gritamos "noooo ya tenemos dos perros", nos reímos, hicimos chistes al respecto, pero yo te miré y pensé todo con vos. No me importa qué, todo lo que venga es posible con vos. Todo lo imagino con vos, y me animo a todo en tu compañía.

Quiero crecer todos los días a tu lado. Quiero que siga siendo tu rostro el que me mire y me desee un buen día cada mañana, y dulces sueños cada noche. ¡Qué lindo es dormir con vos! Guardián de mis sueños. Qué mágico ser quien te cuide mientras descansás. Permanecer firme a tu lado. 

Cuán agradecida estoy con quien corresponda por cruzarte en mi camino. Por hablarte esa noche y guardarme un contacto tuyo, buscarte, reencontrarnos, querernos, aceptarnos, seguir adelante, creer en esa intuición y no irme, no alejar nunca el corazón. Corazón que siente paz y alegría. No estoy sonriendo muy ampliamente; es sutil. Quizás hay algunas lágrimas en mis ojos... como de costumbre. Es la emoción que me inunda de saber que nos elegimos, ayer y hoy, y ojalá siga así cada mañana que quede por delante.

Quiero abrazarte todos los días con todo este amor que me brota al verte, al pensarte. Quiero cuidarnos cada día. Cuidarnos la mente y el corazón, avivarnos el espíritu. Con la inteligencia que nos caracteriza, con armonía, respeto, responsabilidad, confianza, cuidándote con toda mi energía e intentando conocerte día a día, cada versión de vos, cada nuevo Conrado, todos los que te salgan ser, todos los que te gusten ser, con los que te sientas cómodo, y que seas cerca mío, amándome como me quieras amar, como te salga amarme, pero amándome. Confío en tus elecciones y decisiones, y te aconsejaré siempre que lo desees con toda la sabiduría y el amor que pueda, tratando de acompañarte en tu crecimiento, tu sendero personal, a la vez que construimos el camino conjunto, el nuestro, en compañía, disfrutando la felicidad de habernos encontrado, preparados para lo que venga, fuertes, firmes, aceptando la voluntad de Dios y la energía del destino, que si nos encontró fue por algo, que si nos juntó fue por algo, aplicando nuestra intuición, intención y consciencia. 

Que la sonrisa que te vi hoy al despertar siempre sea tu estandarte.

Te amo infinitamente, siempre. Porque siempre...