Es como hamacarse.
Gotean segundos. Tic, toc.
Solo un día de distancia.
Comienza un nuevo viaje. No es volver a la normalidad. Ya la normalidad cambió.
No estuve de vacaciones. Estuve viviendo, con más intensidad que nunca.
Bienvenida seas vida. Tú y todas tus vueltas.
Vueltas que en realidad son nuevos inicios. Porque ni siquiera soy la misma que se fue, ni voy a ser la misma al volver.
Vida urobórica, cíclica.
Suena más poético que "vueltera" y "cambiante", ¿no?