composición
texturas
colores
casa Batllo sigue existiendo
y la gente sigue yendo a sacarle fotos
el dos mil veinte no se robó eso

volví a una pseudo-normalidad
me hallé en la ciudad de nuevo
abrumada de tanta vorágine
pero distinta a la última vez
con la paz interna
con el hogar en el corazón
¿cómo se sobrevive en este infierno?
no lo sé
o quizá sí, no estoy segura
lo que sí sé es acceder 
se puede a través de lugares
como Barcelona
Madrid
Buenos Aires
Lisboa
¿cuántas como esta conozco?
muy pocas
pero reencontrarlas me hace
caer en la cuenta
de que...
¿de qué?
¿qué descubrí al venir a la ciudad?
¿que no quiero volver a la ciudad?
¿dónde quiero estar?
—donde sea que estemos— responde mi conciencia
y eso es donde sea
donde fluya
de a poco la vida va ganando terreno
la vida misma, la vida pura
la que es porque existo
existiré en cualquier espacio y lugar
en medio de una ciudad
en una playa
en el campo
la montaña
un tren
un autobús
un avión
existiré en la mismísima nada incluso
llevaré conmigo todo lo que soy
que tampoco es tanto
más que una consciencia que halla grato el escuchar y aprender
que halla un canal en la escritura
para dejar recordatorios de un camino
por si algún día tengo ganas de
contar