quizá duela un poco mirar por la ventana
no me sujeto del dolor, no
me sujeto de la vida
que duele un poco y me parece justo
en el dolor hallo, finalmente, lo que importa
y lo que importa justamente es eso
el hoy
aprendo y desaprendo constantemente
quizá lo de esta mañana ya es algo caduco
como si las cuatro estaciones se desarrollaran a cada día
emociones coexistentes, de soledad y compañía
de alegría y tristeza
llanto que concluye en risa
contar historias y dejarlas por la mitad
porque no vale nada seguir dándole tanta identidad
a aquello que ni siquiera se sabe si es verdad
de hecho tan solo es una mirada de soslayo
la mitad de un cuento de dos partes
partes que a la vez se compartimentalizan
y en cada una etiqueto sentimientos
y llevo a la balanza
como si de esa manera pudiese pesar la carga emocional
y elegir qué sentir
como si se pudiera elegir qué sentir
como si acaso quisiera elegirlo
todo aquello que hoy
saluda con lágrimas en la cara
un corazón rasgado
recuerdos lindos que intentan sobrevivir
opacados por dolor
ese tipo de dolor que nos enseñan que no se quita
que trauma y lastima hasta la muerte
que justifica daños venideros y ataques a terceros
que marca para siempre y no se olvida
qué va si retruco las enseñanzas estúpidas
retruco esa manía de darle tanto espacio al dolor
y respiro profundo inflando el abdomen
respiro hondo y me siento allí
con la existencia vibrando
viva ahora
en el hoy
en un presente
que es extraño, sí
y quién dice qué es lo extraño
mirar por la ventana y que duela un poco
a la vez que la salitre inunda mi pecho
y la luz tibia del sol se posa suave en mi piel
mientras redescubro este fluir de la vida en mi interior
y me río
aunque haya dolor