llena de esos minutos
en los que me quedo observándote
mirándote a la cara
y pensando
por qué vos
por qué yo
por qué vos conmigo.
Quiero grabarte en mis retinas
dejarte impregnado en mi memoria.
Hacerme un perfume de vos
para tenerlo a mano
cuando las noches de frío
vuelvan a llamar a mi puerta.
A mostrarme que ya no estás
a una pedaleada nocturna
de distancia.
Para recordarme que la cama
es grande
y fría.
Y ya te extraño y ni siquiera te fuiste... parte mil.
Ni me quiero preguntar cómo va a ser
la ausencia real.
Solo me queda
lagrimear despacito
y en silencio.
para que no me escuches.
Para que no lo sepas.
Abrazarme a la idea
de que el tiempo
sabrá
acomodar
todo.