apocalíptico, armagedónico

no hay métrica ni rima
sólo escribo lo que sale
que pienso en vos es
cierto
también es cierto que
trato de no hacerlo
que difícil pensar en tratar de no pensar
uróboros
ciclos
ciclos cíclicos
bíblicos
arcas rescatando resabios de pensamientos
de la catástrofe
el momento de la
y no me sale la palabra
pero me gusta armagedónicas
un éxodo de pensamientos
se van alejando
huyen a tierras lejanas
como huyen las palabras que aún no se dijeron
los abrazos y besos que aún no se dieron
armagedónicas suena bien
no sé si estará aceptada por la
real academia española
y a mí que me importa si aceptan mis palabras
y a mí qué si me da igual
dos versos que terminen con rimas consonantes
cinco versos cuya métrica asemejen la de Dante
catorce versos que se inicien con letras estratégicas
formando las iniciales de tu nombre
enunciando esas letras
renglón por renglón
narrando con simpleza
agradeciendo la sutileza
necesitando ver tu cara
desapareciendo en este lugar
o simplemente transportando el pensamiento
cerrando los ojos por un momento
asimilando la distancia
satisfaciendo el grito del alma
tan cambiante e indecisa
restándole importancia todo el tiempo
o haciéndote saber cosas que ni siquiera yo sé

mientras que sigo así
mirando el techo

mientras que sigo así
con ambos pulgares
paseando entre las teclas
de este teclado digital

y me surge
me brota
escupo todo esto

y la palabra que quería decir
era apocalipsis

apocalíptico

creo que armagedónico queda más
poético
y qué sé yo de poesía
si no hay
ni métrica ni rima
si solo escribí para
dejar tu nombre
en las primeras letras
de catorce versos
catorce

andá a encontrar algo que rime con catorce