Extiendo mis dedos alineando las yemas.
Los pulpejos se preparan para empezar a transmitir.
Cierro los ojos y humedezco mi labio inferior,
lo apoyo sobre ese hombro que me hace temblar con su suavidad.
Comienzo con el índice. Luego aterrizan, uno a uno. Mayor, anular, meñique.
Bordeo la escápula, llego a la columna. Bajo despacio.
Todo me hace temblar. El calor que irradia. El olor de la piel. El cuerpo desnudo.
Toco aquellas partes que no suelo poder tocar en el contexto en el que nos solemos encontrar.
Percibo la temperatura por los aires. Soy yo.
Tengo su pierna enredada en la mía.
Nos mordemos y besamos como dos adolescentes.
Como si fuera la primera vez de ambos.
Me río y puedo contar por qué. Nos reímos juntos.
Tengo sus manos en mis glúteos abrazándolos.
Le dejé lineas rojas en la espalda. Me dejó su ADN debajo de las uñas.
Una sensación extraña me recorre.
Mientras te miro, sonrío.
Mientras te miro y sonrío preguntas por qué...
...respondo besándote la frente.
Los pulpejos se preparan para empezar a transmitir.
Cierro los ojos y humedezco mi labio inferior,
lo apoyo sobre ese hombro que me hace temblar con su suavidad.
Comienzo con el índice. Luego aterrizan, uno a uno. Mayor, anular, meñique.
Bordeo la escápula, llego a la columna. Bajo despacio.
Todo me hace temblar. El calor que irradia. El olor de la piel. El cuerpo desnudo.
Toco aquellas partes que no suelo poder tocar en el contexto en el que nos solemos encontrar.
Percibo la temperatura por los aires. Soy yo.
Tengo su pierna enredada en la mía.
Nos mordemos y besamos como dos adolescentes.
Como si fuera la primera vez de ambos.
Me río y puedo contar por qué. Nos reímos juntos.
Tengo sus manos en mis glúteos abrazándolos.
Le dejé lineas rojas en la espalda. Me dejó su ADN debajo de las uñas.
Una sensación extraña me recorre.
Mientras te miro, sonrío.
Mientras te miro y sonrío preguntas por qué...
...respondo besándote la frente.