dónde estás

dónde estás?
vení
mostrame
mostrate
no ves que tengo las manos frías
y un hueco en la espalda
perfecto para la palma de tu mano derecha
sí, la que tiene el callo
no me molesta que me raspe un poco
viene tu perro y se nos mete en el medio
me decís que la semana que viene me ponga esa pollera
y no sé para qué si
no hay semana que viene
no viene nada
no estás
dónde estás?
y te digo vení
y no sé para qué si
te quisiste ir
y acá me quedé
escribiéndote unas líneas
noche por medio
susurrando tu nombre de vez en cuando
hay una parte de mí que se esfuerza
en creer
que el tiempo resuelve todo
y casi que me lo creo
pero no sé dónde estás
se enturbia la memoria
borroneando el antaño
mientras un suspiro despide al alma
y la deja entrar al universo de Morfeo
para que se escape por un rato
o te sueñe
o te encuentre
respondiendo esa pregunta
que va a volver a formularse
con el despertar