440 días

le canté al Sol una balada
pidiéndole algo hermoso
y allí apareció
brillante, cruzando el cielo
pero me enceguecí
no pude alcanzar a ver
la luz que esperaba
la luz que me salve
tanto brillaba
que busqué algo de techo
me quedé allí debajo
en un toldo de un negocio
con un escalón de mármol
y allí alguien sentado
que nadie más miraba
entre medio de unas sombras
la cabeza hacia abajo
con las manos en la cara
susurrando por lo bajo
y me causó gracia su pelo
era rubio y brillaba
y su nariz respingada
sobresalía entre la máscara
que sus dedos le formaban
en su rostro de porcelana
dije "hola" y sonreí
y en un torpe sobresalto
levantó la vista hacia mí
y me respondió la sonrisa

nos enamoramos