Últimamente, me estoy preguntando mucho... Qué es la magia? Es real? Está en nuestro mundo?
Preguntas que desde chica me hice buscando sólo un "sí" como respuesta. Pues... Claro está que la buscaba en hechizos, hadas madrinas, pociones mágicas, manzanas envenenadas... Era eso magia? Sí. Pero una lejana a nuestro mundo, vaya a saber uno a cuántos portales de nuestro mundo se encuentra...
Años pasaron, cosas pasaron, momentos pasaron. Vi, toqué, escuché, olí, saboreé, sentí... Y por sobre todo: viví. Bueno, creo que todo verbo que pueda llegar a nombrar es acción pura, y no son acciones lo que la vida implica?
Todo lo que sentí, lo que viví... Sólo una ínfima parte de lo que me queda por sentir y vivir. No es esto magia? No es magia poder ver, tocar, escuchar, oler, saborear? No es mágico sentir... VIVIR?
Ahí está la cuestión. Estamos tan rodeados de magia! De una magia tan hermosa, y más poderosa que cualquier otra cosa existente en el mundo. El vivir. Las ganas de vivir. Porque todo lo existente tiene vida. Y también tiene una oportunidad para elegir vivirla como quiere, a pleno, viviendo, y no dejando pasar los años. Porque cuando uno se sienta como yo en este momento, sentada en el respaldo de una silla con una persiana a medio abrir, un mosquitero, y un vaso de 7up sin gas, sólo a sentir el viento húmedo de la noche atravesar mi cuerpo, sólo a mirar las pocas estrellas que las luces de la ciudad opacan, sólo a escuchar ladridos y motores lejanos sonar incesantes... Creo que es justo allí, ahí, aquí, en este momento, que la vida vale, que la vida es bella. Vida es familia, amigos, parejas, amaneceres, fotografías, charlas... Vida es vida. Y como vida hay una sola, que más que entregarnos al vivir? Vivir en plenitud, mágicamente, aprovechando cada latido de corazón para sentir la vida rugiendo en todas las celulitas de nuestro cuerpo.
C'est la vie
fue un
jueves, diciembre 13, 2012