te convertiste
en lo que deseo
soñar
en lo que deseo ver cuando me despierto
te convertiste en mi sonrisa espontánea:
esa razón para sonreír de la nada
cuando te recuerdo de pronto
mirándome a la cara
sonriendo entre dientes
tan simple, tan vos
tan brillante y sereno
tan real y humano
como me gusta a mí
como nos gusta a nosotros;
ser auténticos, verdaderos,
ser humanos, asustados,
pero fijos tras el riesgo
de agarrarnos de la mano
besarnos el alma
y dormirnos abrazados