estudiar, aprender, amar

Quiero estudiar. Quiero aprender. Quiero amar.
Tres verbos, tres en mí, apuntados a esas cosas inmensas que me generan tal pasión. Quizá una es persona, otra es carrera, otra es deporte, otra es mi auto, otra es mi habitación, otra es la música, otra es mi blog. Y a todas puedo aplicarles esas acciones. Presentes en mi vida, estudiándolas, aprendiéndolas, amándolas. Siendo parte de un todo que soy yo. Intrínsecas. Formando parte de mí, de mi rutina, de mis planificaciones. De mis deseos y mis miedos. De mis superaciones. De todo lo que me queda por saber. De todo lo que me queda por superar. Quiero vivir la vida experimentando esas sensaciones de placer que genera aprender del amor. Porque cuando se ama algo, se lo quiere conocer. Y conociendo, se aprende. Y estudiándolo, relacionando sus componentes, sus formas, sus conceptos, su morfología, sus cambios... Pareja, amigos, familia, ciencia, música, la vida misma... ¡allí es donde está el amor! ¡Mi amor! ¡Mi amor por conocer! Llenarme la vida de esas personas, de esos libros, de esas clases. De la velocidad cuando piso el acelerador. De los orgasmos cuando hacemos el amor. De armar el arbolito en familia en Navidad. De salir a comer con una amiga de la facultad. De leer sobre embriología. De estudiar para un final. De escribir un poema. De escuchar una canción y querer tocarla en la guitarra. De salir a explorar el barrio con una bicicleta. De tomarnos un fernet el viernes. ¿Rutina? Quizá. Pero hermosa. Llena de lo que amo. Lo que me apasiona. Lo que me llena el alma. Es vida, vida misma, vida llena de problemas y malestares, obviamente que sí. Pero también, llena de gratificaciones, de abrazos, de logros, de besos, de comida, de canciones. Quiero vivir la vida así. Triunfar, llegar lejos, realizarme, cumplir sueños. Viajar, conocer el mundo. Leer, entender, conectar, relacionar. Aprender de otros, aprender de mí, aprender de la historia. ¡Quiero saber! Ser sabia, ser rica. Mente rica de conocimiento, llena de información, de sentimientos, de experiencia, cosas que contar, que explicar, que transmitir. Poder responder preguntas. Poder responder amor. Poder responder con el alma entera. Y responderle al sol, brillando con él.